Por Jose Luis Mariano Rojas


“I’m one with the force, and the force is with me”.

(Soy uno con la Fuerza, y la Fuerza está conmigo)

 

La historia es simple y conocida desde hace 39 años: un grupo de rebeldes debe robar los planos del arma más poderosa del Imperio, La Estrella de la Muerte. Para eso un variopinto grupo de personajes se une con la finalidad de traer la esperanza de regreso a la galaxia.

Jyn Erso (Felicity Jones) es la clave para encontrar las pistas que nos llevan a los planos, ella a lo largo de su vida ha evitado entrar en el conflicto galáctico “no es difícil hacerlo si miras para el lado” nos dice en un momento, pero el desarrollo de los acontecimiento hace que junto a Cassian Andor (Diego Luna), el robot K-2SO (Alan Tudyk), Chirrut Îmwe (Donnie Yen), Baze Malbus (Wen Jiang) y Bodhi Rook (Riz Ahmed) emprendan una aventura que definirá el destino de la galaxia.

Oscura política y bélica

Cuando supimos a principio de este año que hubo escenas de la película que debieron ser grabadas nuevamente fue inevitable tener desconfianza de este proyecto a cargo de Gareth Edwards (Godzilla), y –en general- las expectativas no eran muy grandes. Quizás por lo anterior Rogue One, el primero de los spin off del universo Star Wars, resulta un impacto para el espectador. Estamos frente a la más oscura (desde El Imperio Contraataca), política y bélica de todas las películas de la clásica saga.

Política porque nos muestran un espectro muy amplio de las posturas existente en la galaxia: la desidia, la lucha de los rebeldes, terrorismo y el temible puño de hierro de Imperio. Bélica porque es una película de guerra que va desde luchas cuerpo a cuerpo, blasters y el clímax con la mejor batalla espacial de toda la saga (sí, la mejor).

Y oscura porque estamos a la sombra del Imperio que nos muestra su enorme poder siempre. En este punto el villano de turno es Orson Krennic (Ben Mendelsohn), quien desgraciadamente se va diluyendo con el pasar de los minutos, pues el personaje no está preparado para las luchas de ego o de poder dentro del Imperio.

Los guiños y presencia de personajes de la trilogía original son múltiples, al respecto solo se puede adelantar la aparición de Darth Vader que en pocos minutos en pantalla nos muestra un personaje que inspira un enorme temor, al Darth Vader que siempre quisimos ver.

Los 10 minutos finales marcan uno de los mejores cierres de nuestra querida saga y hacen que te acomodes en el asiento, lleves tus manos al rostro y tu mandíbula caiga al suelo, porque al final de todo Jyn Erso y compañía nos regalaron algo: esperanza.


  • Jose luis RojasColumna escrita por Jose Luis Rojas, abogado de la ciudad de Coquimbo y blogger   @_JoseLuisR_ .